por Mireya Navarro New York Times News Service Los Ángeles, 10 de marzo – Rosa Guevara, una higienista dental mexicano-estadounidense, creció viendo las telenovelas en español de la cadena televisora Univision, que aún ve. Pero a los 59 años, Rosa ve ahora la televisión sola.
Cualquier noche de la semana, su esposo, Jesús, está pegado a una película de vaqueros en un canal de cable, en tanto que su hija Kathy, de 25 años, quien era con quien veía las telenovelas, quizá vea “George López” de ABC, o repeticiones de “Friends”.
“Ya no le gustan las telenovelas”, dijo Guevara, que vive en Pico Rivera, una ciudad de abrumadora mayoría latinoamericana en el condado de Los Ángeles.
Luchando por atraer a la creciente población latina de la nación, que asciende a 40 millones y crece todos los días, Univision ahora desafía a ABC, CBS, NBC y Fox, en especial en las grandes ciudades costeras como Nueva York, Los Ángeles y Miami, superándolas a veces en los ratings locales con sus telenovela de carácter más sensual.
Pero en tanto los posibles compradores se preparan para hacer una oferta para adquirir Univision Communications –un consorcio que incluye al Grupo Televisa de México, que proporciona muchos de los programas de esa televisora– los compradores en ciernes deberán enfrentar la variable dinámica de la audiencia.
Ejemplificado por familias como los Guevara, cada vez son más los latinos que nacieron en Estados Unidos y que hablan inglés, y sus gustos en televisión cambian con mayor rapidez que los programas de Univision.
Eso representa un reto no sólo para Univision, el gigante de la televisión de habla castellana en Estados Unidos, sino también para otras redes que transmiten en español o incluso en inglés.
Por primera vez, las televisoras en ambos lados de la división lingüística podrían ampliar de manera significativa sus audiencias al cortejar a un mismo grupo demográfico: los latinos de segunda y tercera generación, que son bilingües o que hablan inglés principalmente, pero que con toda probabilidad pueden ven “Fear Factor” en NBC como “El Gordo y la Flaca” en Univision. Un grupo demográfico que por lo general está mal atendido en ambos idiomas.
“Estas audiencias quieren ser validadas”, dijo Jeff Valdez, fundador de SiTV, una red de televisión de habla inglesa por cable, con dos años de antigüedad, que atrae a los latinos jóvenes y a los jóvenes urbanos multiculturales. “Quieren verse a sí mismos en la pantalla. Quieren oír sus propias historias”.
La forma de atraer a esta audiencia transformada desde el punto de vista cultural y, sin embargo, orgullosa de sus orígenes étnicos, sigue siendo una tarea en marcha.
SiTV busca por ejemplo llamar la atención con programas como “Urban Jungle”, un programa en vivo, en el que 12 jóvenes suburbanos se mudan a la parte sur-central de Los Ángeles, o con “The Rub”, un programa de discusión sobre sexo y relaciones.
Mega TV, que este mes inició operaciones en Miami y que pertenece a la cadena radiofónica Spanish Broadcasting System, ofrece una programación que incluye programas interactivos de debate y la versión televisiva de los programas matutinos por radio, llenos de irreverencias.
Mientras tanto, Telemundo, la perenne ocupante del segundo lugar en español después de Univision, propiedad de NBC Universal, está pasando por importantes baches en los ratings en las horas de máxima audiencia, con sus telenovelas y dramas de una hora con temas contemporáneos, en ocasiones escenificados en Estados Unidos.
Hasta ahora, Univision, cuyos funcionarios declinaron ser entrevistados, ha captado audiencias latinas de todas las edades al mantener el inglés fuera de sus programas y de sus comerciales, y apegándose a la programación de las telenovelas de México en la hora de máxima audiencia.
Hasta ahora, ha habido pocas razones para cambiar: las estadísticas de Nielsen Media Research muestran que, de los 100 programas en español con mayor audiencia en Estados Unidos, 90 son de Univision.
Pero las cosas están cambiando de manera inexorable para esta televisora. Los nacimientos ya superan a la inmigración como la principal fuente de nuevos habitantes, y estos latinos nacidos en Estados Unidos, que hoy representan 60% del total de los latinos, es menos probable que hablen español como lengua materna que las generaciones de inmigrantes que los precedieron.
En lo referente a los espectadores de televisión, un estudio reciente encontró que prefieren la programación en inglés, aunque por lo menos la mitad también ve programas en español.
Rosa Ruiz, de 25 años, asistente de oficina de University of Southern California, dice no ver ningún canal de televisión en español. Nacida en San Francisco e hija de padres mexicanos, Ruiz dijo que creció viendo telenovelas con su madre y Nickelodeon por gusto propio. Ahora, sin embargo, gravita entre los programas en vivo como “The Real World” de MTV y el “Project Runway” del canal Bravo.
“Por lo general, hablo en inglés y es lo que me interesa ver”, dijo.
En este clima, la venta de Univision (en conjunción con Galavision, su red de cable, y Telefutura, la otra cadena de Univision) es una buena noticia para el mercado de habla hispana y los círculos de la televisión que esperan que su nuevo dueño sea más abierto para invertir en producciones originales hechas en Estados Unidos, e incluso que coquetee con el inglés.
“Una de las preguntas más frecuentes que nos hacen nuestros clientes, y que hace cinco años no nos hacían es, ¿Cómo accedemos a la población latina bilingüe?” dijo Roberto Ruiz, director administrativo de La Agencia de Orci & Asociados, una importante agencia de mercadotecnia latina con sede en Los Ángeles. “Todos comprendemos que el mercado tienen matices”.
Publicado en sentidocomun.com.mx
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